El 21 de marzo de 1922 se cristalizan las gestiones que de tiempo atrás venía realizando el vecindario del Cerro. En una reunión especialmente convocada a la que asisten personalidades de aquella Villa y los señores Dr. Sebastián B. Rodríguez, Ángel Salvo y Torcuato Gabbi en representación del Comité Directivo, quedan convenidos y concertados todos los detalles relativos a esta sucursal. El apoyo material del gobierno (Consejo Nacional de Administración) traducido en una suma de dinero permitió adquirir el local que fue debidamente acondicionado para el cumplimiento de sus fines. Se inaugura con una distribución extraordinaria de víveres el 25 de agosto de 1922. Entre sus colaboradores destacados se encuentran Don Andrés Prefumo, Dr. Evandio F. Toscano y Dr. Enrique Chiflet.
